Buscar

EL CORONAVIRUS EN EL DARK WEB


SAN JUAN, PR – MAYO 2020 – El internet ha cambiado todo en nuestras vidas. Cómo nos comunicamos, cómo intercambiamos información y hasta cómo nos conocemos. De igual forma, el internet ha cambiado hasta cómo los criminales se manifiestan.


El dark web, deep web o “web obscura” es una parte anónima y encriptada del internet donde se llevan a cabo actividades ilegales. Esta columna es para refrescarles la memoria, porque hace unos años atrás escribí sobre esto. Creo que merece un "retoque".


Cuando algo está encriptado o encrypted, está protegido de ataques cibernéticos. O sea, si tú y yo llevamos una conversación por internet, para nosotros se ve como palabras en un lenguaje. Si alguien tratara de hackear nuestra conversación encriptada, la verían como códigos o números.


En esta parte del internet, que solo se puede acceder con el software adecuado, se llevan a cabo ventas de identidades robadas, trata humana, venta de órganos, drogas y armas, entre algunas cosas. En este ambiente existe una economía bastante robusta. Un estudio de la corporación RAND, una compañía que le ofrece estudios a las fuerzas armadas de los Estados Unidos, reveló que en el 2015, estos mercados negros hicieron al menos 180 millones de dólares.


Hoy en día, muchas gangas se han familiarizado con esta parte del internet para complementar sus fechorías. Gracias a que el internet realmente no tiene jurisdicción, estas actividades criminales pueden pasar en múltiples sitios a la vez internacionalmente.


En estos tiempos del coronavirus, el dark web está aún más tenebroso. Se están revisando casos donde la gente está aceptando contagiarse a cambio de dinero, para propósitos de investigación. Todo esto, porque el que desarrolle la vacuna primero se va a forrar de chavos.


Estas personas contagiadas no están en récord, no tienen que seguir ningún protocolo excepto el que le pide quien le paga, y no hay manera de controlar sus movimientos. Es una práctica nebulosa de parte de científicos que están en la nómina de grandes intereses. A la hora de la verdad, el bienestar de la población es lo último en sus mentes.


Es por eso que este tipo de crimen cibernético ya no solo le pertenece a una rama especializada de la policía. Se está empezando a expandir el entrenamiento a todas las agencias de ley y orden.


Esto incluye aprender a identificarlo y saber recopilar evidencia correctamente para poder seguir el caso física y digitalmente. No solo para beneficio local, sino que para beneficio de todos. Como estos crímenes no respetan jurisdicción, saber hacer tu trabajo en tu estado o tu país puede ayudar a alguien en otro estado, y así sucesivamente.


Ampliar el entrenamiento para bregar con este tipo de crimen obliga a todos a mejorar los estándares de comunicación en los Estados Unidos e internacionalmente. También convierte en prioridad el desarrollo de nuevas herramientas para acaparar la necesidad.


También necesitan aprender a identificar crímenes en la deep web porque, aunque no puedas creerlo, aquí también se llevan a cabo transacciones legales y privadas. Muchos periodistas o disidentes políticos usan la dark web para proteger su información y sus vidas personales. Pero imagina que la dark web es un piso lleno de cubículos, y mientras un periodista se comunica con otro confidencialmente, justo al lado alguien está traficando drogas.


Hay que dejar de tenerle miedo a cómo las cosas progresan con el tiempo y la tecnología. La fuerza policiaca todavía tiene mucho trabajo que hacer para poder continuar protegiendo al público. Creo que, como profesionales, muchas veces nos intimida lo desconocido. Pero, de lo desconocido es que aprendemos. La dark web puede ser intimidante, pero si se tiene en mente el deseo de ayudar y de aprender en el proceso, se puede tratar de minimizar la actividad criminal, y puede hasta salvar vidas.


Fernando Fernández, PI, BAI, CCDI, CDRS, CII, CAS, CHS-II, SPA

Presidente - Covert Intelligence, LLC

103 vistas
¡SUSCRÍBETE E INFÓRMATE!
  • Grey Facebook Icon
  • Grey Instagram Icon

© 2020 by Covert Intelligence, LLC.