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CUIDADO CON LOS RASTREADORES



SAN JUAN, PR – Abril 2019 – Recientemente en Escocia, una madre de 3 niños llamada Jane descubrió a la mala que su ex novio, John, le había puesto un rastreador en el carro. Uno pensaría que un dispositivo tan invasivo como lo son los rastreadores es regulado y limitado a uso profesional. Pero, como vivimos en un mundo moderno, es algo que cualquiera puede conseguir en cualquier tienda especializada. La accesibilidad es buena, claro, pero no todo el mundo tiene buenas intenciones.


Jane, de 24 años, estuvo en una relación con John por tres años. Jane cuenta que siempre era muy atento. Siempre estaba ahí para recogerla y llevarla a casa no importa donde estuviese. Incluso, se aparecía sin avisar aún cuando ella no tenía planes con él. La mujer pensaba que esto era extraño ya que no viven juntos, pero parecía que John siempre sabía donde ella estaba.


Cuando Jane quedó embarazada John le exigió que abortara. La mujer se negó y rompió la relación, lo cual provocó que John empezara una persecución. John le dejaba regalos en la puerta, se aparecía en su hogar a gritar y pegarle puños a la puerta, perseguía a Jane y a sus hijos a todos lados. No había práctica de fútbol en la que él no estuviese esperando afuera, ni tarde en la que ella saliera del trabajo que no la estuviese esperando. Jane fue saliendo menos y menos con miedo de que la encontrara a ella o a sus hijos. Limitada a su hogar, no contestaba la puerta ni abría las ventanas por miedo.


En su desesperación, Jane huyó con sus hijos a un refugio de mujeres. Al día siguiente en el parabrisas de su carro Jane encontró un estado de cuenta con el nombre de John. Inmediatamente supo que la había encontrado. Jane continuó moviéndose pero John la seguía persiguiendo y poniéndole papeles de su negocio en el carro. No era coincidencia. Un familiar de Jane le sugirió que verificara su carro a ver si encontraba un rastreador, y efectivamente, lo encontró. John está en la cárcel por acosar a su ex pareja.


Mientras escribo esto pienso mucho en cómo ella describe el principio de la relación. Un muchacho “atento”, “pendiente”, cualidades que pueden parecer amorosas y cariñosas. Pienso en la gente que tiene tanta confianza en los demás que no piensan que pueden ser monstruos detrás de sus sonrisas. Pienso que tal vez hay gente muy mansa con el mundo exterior. Vemos las noticias, leemos las historias, y siempre hay quien dice “eso no me puede pasar a mi”.


La accesibilidad del equipo investigativo es preocupante. Me encanta saber que muchas personas pueden tomar control de su seguridad y la de sus seres queridos. Pero eso de que cualquier persona pueda entrar al centro comercial y comprar un rastreador, una cámara oculta, quizás hasta armas blancas y otros artículos es inaudito. Jane salió ilesa, pero no todas sobreviven. Escocia vio en el 2016 como el ex soldado Trimaan Dhillon guió 120 millas para asesinar a Alice Ruggles, una joven de 24 años con la que Dhillon estaba obsesionado.


Hace una semana se confirmó que Dhillon utilizó un rastreador para llevar a cabo el asesinato. Jane y Alice ambas tenían 24 años al momento de sus respectivos ataques. No te creas que porque estamos hablando de casos que pasaron al otro lado del mundo esto no pasa en nuestros propios patios. Pasa frente a nuestros ojos y ni cuenta nos damos.


Algunos sitios que venden estos equipos hasta los promocionan con la intención nociva, “¿quieres saber dónde tu novia está en todo momento?” Esto raya en la misoginia, en la violencia, y es un peligro inminente. Especialmente en estos momentos donde la violencia de género es un problema real y actual.


Espero que en el futuro exista mejor regulación y atención a esta distribución. Tengan en mente que no siempre conocemos a quien está a nuestro lado. Anden con mucho cuidado, llamen a las autoridades o a un investigador cuando tengan sospechas. Lee bien: dije sospechas. No esperes a que alguien salga lastimado o pierda la vida para pedir ayuda.


Si tú, o alguien que conoces, está pasando por una situación de violencia doméstica, aquí tienes algunos recursos disponibles para orientación en Puerto Rico. Y aunque hay unos teléfonos aquí que están dirigidos a la mujer, recuerden que la violencia doméstica también puede sucederle a los hombres. Llame igual. Violencia es violencia y hay que pararla ya.


Línea Nacional Contra la Violencia Doméstica: 1-800-799-7233

Coordinadora Paz Para La Mujer: 787-281-7579, 787-777-0378

Oficina Procuradora de las Mujeres: Emergencia 787-722-2977, 1-800-981-9676

Línea Contigo del Municipio de San Juan: 787-266-8446 (787-CONTIGO)

Programa de Prevención de Violencia hacia las Mujeres, UPR Humacao: 787-850-0000 ext. 9629

Programa de Violencia Doméstica, Clínica de Salud Mental de la Comunidad de la Universidad Carlos Albizu: 787-725-6500 ext. 1107 y 1117


Fernando Fernández, LPI, BAI, CCDI, CDRS, CII, CAS, CHS-II

Presidente - Covert Intelligence, LLC

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